Iván Serrano es natural de Veguellina de Órbigo, y se ha incorporado al equipo de Media hora (y un epílogo) con una más que interesante experiencia en varios tipos de papeles y registros, no sólo a nivel interpretativo sino también explorando otras inquietudes artísticas. Su pasión y sensibilidad se evidencian en cada uno de sus trabajos, y prometen florecer en el intenso y complejo personaje al que en unos meses dará vida. Un actor muy a tener en cuenta, que amablemente nos cede 30 minutos para hablar de su pasado y su futuro.

entrevistaivan_1Foto: Moisés Fernández Acosta

Eres actor y músico; no sólo eso sino que has recibido formación en danza, esgrima, acrobacia y lucha escénica, entre otros. ¿Cómo y cuándo descubriste que querías priorizar la interpretación por encima de tus otros talentos?

La verdad es que no lo sé muy bien; desde muy pequeño me apasionó la interpretación y ya les decía a mis padres que de mayor quería ser actor. Con cinco años me subí por primera vez en un escenario en la semana cultural de mi colegio y desde ahí no he parado. Luego cuando estaba terminando el bachillerato descubrí la escuela municipal de León, donde recibí por primera vez formación en arte dramático y esto me animó a seguir mucho más, y al año siguiente me presenté en la Resad de Madrid, donde tuve la suerte de entrar. En cuanto a la música, la verdad es que también la disfruto muchísimo, pero no con la misma intensidad y pasión que la interpretación.

¿Puedes hablarnos acerca de tu experiencia en el último cortometraje en el cual has participado?

Pues el último que he rodado, La Belleza, creo que ha sido una de las experiencias más enriquecedoras que he tenido. Fue un rodaje divertidísimo y muy cómodo gracias a que el director de actores trabajó mucho con nosotros y con el equipo para crear ambientes idóneos dentro del rodaje. En alguna ocasión el equipo entero se iba del set dejando todo preparado para que nosotros estuviéramos cómodos trabajando con el director antes de empezar a grabar. La verdad es que valoraron muchísimo nuestro trabajo y consideraban que tan importante era que la cámara estuviera en foco, como que nosotros estuviéramos preparados para afrontar la escena cómodos, lo cual se agradece enormemente.

Has aparecido en un telefilme sobre la vida de Julio Iglesias para la televisión japonesa; cosa que intuimos no muchos actores pueden presumir de incluir en su currículo. Háblanos de cómo surgió tu involucración en este proyecto, y de la experiencia en sí.

Mi participación en el telefilme fue gracias a que la persona encargada de la selección me había visto trabajar en varios montajes. Cuando le pasaron las características del personaje, me propuso a la directora, y esta dio el visto bueno para que yo interpretase al amigo de Julio Iglesias.

En cuanto a la experiencia, fue algo curiosísimo y divertidísimo. Es una forma de trabajar completamente diferente a lo que estamos acostumbrados; siempre querían todo más grande y muy expresivo, y a esto había que añadirle que la directora no hablaba nada de español y entender las notas de interpretación, que a veces son un poco abstractas, a través de un traductor fue bastante complicado. Pero fue increíble trabajar con ellos y fue divertidísimo resolver todas estas cosas.

Aparte de teatro, cine y televisión, eres uno de los pocos miembros del equipo que ha participado en un musical, en tu caso Despertar de primavera. ¿Cuál es para ti el principal atractivo de este medio artístico, y tienes en mente hacer algún otro musical?

El principal atractivo para mi es unir la interpretación y la música. Es muy emocionante subirte a un escenario para interpretar a cualquier personaje, ya sea hablando, cantando o simplemente estando. El musical te emociona de forma distinta; no sé si mejor o peor, eso cada uno lo sabrá, pero si es verdad que la música ayuda a que salgan las emociones.

¿Hacer otro musical?… no lo sé; la experiencia ha sido inmejorable y sin duda repetiría, es un ámbito en el que tengo que estar al 1000%, ya que no soy cantante y las canciones son una parte fundamental dentro de este género, pero eso nunca ha sido un problema, así que todo se verá.

Un tema recurrente que ha surgido en nuestras entrevistas con los actores del equipo son los difíciles momentos que atraviesa nuestro país en el ámbito cultural. Teniendo esto en cuenta, ¿qué es lo que te motiva a seguir adelante con tu trabajo sobre las tablas y frente a la cámara en el día a día?

Hoy en día nada es fácil; es verdad que este ámbito quizá menos, pero ya sabíamos dónde nos metíamos. Por muy difícil que estén las cosas, hay que seguir. Si te retiras ante la primera adversidad, nunca vas a conseguir nada, y es precisamente ahora que las cosas van tan mal cuando tenemos que aguantar y no permitir que nada ni nadie destruya una base tan fundamental para una persona como es la cultura. Es inevitable preguntarte alguna vez si esto vale la pena, pero enseguida te respondes y sigues con más ganas si cabe.

¿Qué sentiste al leer por primera vez el guión de Media hora (y un epílogo)?

Me puse muy nervioso; tenía ganas de empezar. Es muy emocionante leer un guión por primera vez sabiendo que vas a tener la oportunidad de trabajarlo. En mi caso, iba descubriendo cada parte como un niño emocionado con su juguete nuevo. Además la historia es increíble, personajes muy humanos que hacen que la obra te envuelva. Fue una inyección de adrenalina.

A nuestro parecer, se palpa una complejidad moral en gran parte de los personajes en la historia, donde nada es blanco o negro del todo, aunque tu personaje tal vez sea uno de los que más tienden hacia el negro. ¿Cómo te sientes respecto al papel, y su rol en la película en sí?

Efectivamente, nada es blanco o negro; todo tiene muchos matices, y en el caso de mi personaje pasa lo mismo… aunque parezca que tira a lo negro, tiene matices blancos que me parecen fundamentales para construirlo. Es un tipo de personaje que no he tenido la suerte de hacer mucho, y tengo muchas ganas de afrontarlo con toda la fuerza que requiere. Va a ser muy divertido jugar con él para poder sacarle todos esos contrastes que tiene.

En cuanto a su rol en la película, creo que hace de contrapeso en esa zona negra en la que se encuentra y, a pesar de lo que pueda parecer, tiene su corazoncito, que se verá en algún momento de la película.

¿Qué esperas que la película transmita al espectador?

Espero que la película no deje a nadie indiferente; a cada uno le transmitirá una cosa, y espero que por lo menos algo se mueva dentro de ellos.

¿Hay algún aspecto del rodaje que esperes con especial ansia?

Todo en general; pero sí es verdad que lo que más me apetece es empezar a rodar. Supongo que a todos los actores nos pasará lo mismo, porque aunque todas las partes son geniales, el momento en el que dicen “acción” es mágico.

entrevistaivan_2Foto: Moisés Fernández Acosta

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